Día de la Mujer – Chile 2018

Actualizado: 12 nov

Si piensas que conmemorar el Día de la Mujer es regalar flores y chocolates a las mujeres, decirle a todas que las amamos, que son buenas madres, amigas, compañeras, etc… entonces estás equivocado de fecha (para eso existe el día de los enamorados, el día de la amistad, el día de la madre, navidad, cumpleaños, onomásticos, etc…)


Hoy es el día de la emancipación de la mujer como un género discriminado, y como tal debe ser reconocido y entendido.

Si hoy hay mujeres que han tenido la posibilidad de estudiar, trabajar, ejercer derecho a votar y poder ser candidata y elegidas políticamente, entonces es porque hemos avanzado en esta equidad de género y es esto lo que se conmemora en esta fecha, porque hace poco mas de un siglo, esto no era así.

Hoy es el momento de seguir avanzando hacia una mayor equidad y recordar esta larga historia que narraré desde mi perspectiva en base a mi conocimiento e imaginación

Para comenzar es necesario entender el origen de falta de equidad de género como algo biológico, religioso, social e histórico.

Desde el punto de vista biológico, la musculatura y la estructura ósea son distintas, también lo son las glándulas, la visión, el aparato urinario y por supuesto el reproductor.

Para entender los orígenes de las diferencias haya que retroceder hasta los albores de la humanidad y encontraremos que las características biológicas llevaron a una asignación natural de roles en la sociedad, la capacidad de distinguir mayor variedad de colores, las hacía en tiempos primitivos mejores recolectoras, ya que pueden distinguir con mayor facilidad hierbas, flores, frutos y hongos, en tanto los hombres tenían la energía y fuerza para las tareas de caza y pesca.

Con el tiempo se fueron desarrollando las primeras herramientas y con ello los metales comenzaron a ser trabajados por hombres (se requería más fuerza) y la alfarería, textilería y gastronomía por mujeres.

Socialmente el hecho que la fuera la mujer quien quedaba embarazada, la hacía de mayores cuidados y con menos capacidad de movimientos lo que hacía que los hombres fueran los encargados de salir y conseguir abrigo y alimento. Este mismo hecho hizo que se considerara a la mujer como alguien que debe estar tranquilo y ser cuidada, dándose así los primeros pasos al sometimiento de la mujer por los hombres, luego vendrían las luchas de géneros y con ello se fue censurando a la mujer en su participación política y social. A lo anterior se suma poco a poco la religión que genera nuevas connotaciones y que van relegando a la mujer a un plano cada vez menos participativo en la sociedad, de ese modo llegamos a la Edad Media y toda aquella mujer que no coincidiera con el estándar era tachada de bruja, perseguida y muchas veces torturada o juzgada letalmente.

Los tiempos han cambiado y durante el siglo XX el género femenino comenzó a luchar por su equidad de derechos y ya a principios del siglo XXI en el mundo occidental tienen garantías similares a los hombres, van a las mismas escuelas, pueden estudiar, trabajar, participar activamente en política y poco a poco se han integrado a grupos o entidades que hasta hace muy poco eran exclusivas de hombre como fuerzas armadas y de orden, bomberos o brigadistas forestales.

Ya siendo el año 2018 el rol de la mujer ha cambiado y con ello también el de los hombres.

Los hombres de hoy comparten las mismas actividades que las mujeres, ahora ellos también hacen aseo, cocinan, lavan, cosen, dan de comer a los niños, los acompañan en sus actividades, hacen tareas y trabajos escolares, mudan bebés y hasta los hacen dormir.

Hoy los hombres pedimos que también hayan mudadores en los baños de hombres (o idealmente que hayan mudadores fuera de los baños), que las mujeres no nos miren feo cuando llevamos a nuestras hijas a clases de ballet, gimnasia o natación, que se nos permita la entrada a los colegios para dejar o retirar a nuestros hijos y todo ello porque los roles se han mezclado y el estereotipo inculcado por generaciones no calza con el nuevo paradigma.

Al día de hoy la sociedad sigue funcionando en una mentalidad, leyes y prejuicios que no van acorde a los nuevos tiempos, en el Chile de hoy no es tan cierto que las mujeres sean discriminadas, o mejor dicho, que sean discriminadas negativamente, porque la distinción de género es algo que nos inculcan desde el día del nacimiento en que se nos asocian colores de ropa según el género (lo que no tiene ningún sentido), pero el rosado sigue siendo el color para las niñas y el celeste para los niños como si los bebés supieran esa distinción al momento de nacer.

Hoy en Chile las mujeres se están empoderando y eso tampoco es del todo positivo porque crea nuevos desequilibrios que generan más rivalidades, existe así el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género”, (creo que con Ministerio de Equidad de Género basta), y hoy se llega al extremo de crear “cuoteo” de cargos en base a género que no creo que sean el camino y el dilema que enfrentamos hoy como sociedad tiene que ver con buscar un punto de equilibrio adecuado entre los géneros lo que es difícil en estos momentos ya que cuando se compensan violentamente los pesos en una balanza esta se desequilibra por un tiempo moviéndose en los extremos para lentamente ir encontrando ese punto perfecto de calma, pero a eso hoy se suman otras identidades que hasta hace poco estaban absolutamente vetadas socialmente.

Hoy mientras las mujeres están encontrando su rol equitativo con los hombres en la sociedad, también salen a la luz otras identidades de género en las que muchas veces existe una caricatura que no se corresponde a la realidad y que responden a miedos y prejuicios basadas en el antiguo paradigma moral y que descolocan a nuestra sociedad actual, pero que son el reflejo de un rápido proceso de cambio.

Cuando el domingo pasado “Una mujer fantástica” gana un Premio de la Academia (Oscar), lo obtiene no por ser la mejor película como deseamos creer, sino que por su temática y el exponer una situación real y actual que nos hace adentrarnos en un personaje en un juego que es la base del objetivo del cine, finalmente cuando uno ve una película el botón que presiona es “Play” que significa simplemente “Jugar”, es decir, tomar el rol del protagonista y hacernos parte, y es ahí donde esta película logró su objetivo, técnicamente no es la mejor película, pero logró que los espectadores se hicieran partícipe de una temática que hoy es importante.

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