Picazón y Hodgkings

Tras recorrer gran parte de Europa entre Mayo y Agosto del 2.004, volví a Chile encantado de la vida, con todas las ganas de disfrutar de las fiestas patrias como nunca, pero mi madre me esperaba con un viaje fuera de mis planes, pero que me encantaba la idea, se trataba de un viaje por 10 días a México y fue así como el 18 de Septiembre del 2004 no celebré las fiestas patrias chilenas sino que las fiestas patrias mexicanas, participando del “Grito dela Independencia” en la delegación de Hidalgo en Ciudad de México. Tras ese paso por la gran urbe, nos fuimos rumbo a las ruinas mayas a presenciar el equinoccio de primavera donde por 2da vez en el año sentía la energía de lugares elegidos para presenciar los cambios estacionarios (la vez anterior había sido para el solsticio de verano [23 de Junio a las 5 am] en Stonehenge, Inglaterra). Lo curioso fue que tras volver a mi querido Chile, sentí un desánimo que intenté explicarme diciéndome que era por el relajo tras haber recorrido tantos lugares (15 países en 4 meses), además de las vivencias culturales entre convivir con gente de todas las culturas del mundo durante mi participación en el Festival Mundial de la Juventud o el haber estado estudiando en Madrid mientras los principales periodistas del mundo hispano exponían sus trabajos y dictaban cátedras, sin embargo, algo me decía que no todo estaba del todo bien, no tenía explicación para mi desánimo y así pasó Octubre, Noviembre y en Diciembre me dije que esto no podía seguir así, por lo que en enero formé mi productora a la que llamé “Sonríe Producciones”, de este modo comencé a motivarme, sobretodo, porque TVN estaba preparando su telenovela basada en la emigación italiana a Capitán Pastene y yo había trabajado 2 años en un documental sobre aquella historia. Todo iba bien, el proyecto era grande y mucha gente trabajó conmigo en ese gran proyecto, pero TVN no respondía y cuando comenzó la esperada telenovela supe inmediatamente el motivo: era un desastre, los “italianos”, hablaban un pésimo italiano con tono chileno, mientras unos subtítulos cubrían el 20% de la pantalla con traducciones innecesarias y la historia se degeneraba cada vez más en cada capítulo. El público, por lo visto, también se mostró distante y el rating fue el más desastroso que ha tenido televisión nacional en los últimos años.Todo esto terminó por desanimarme y paralizar “Sonríe Producciones”, pero esta vez ya no sólo me sentía deprimido sino que además comenzó a brotarme una picazón por todo el cuerpo. Esta picazón comenzó a aumentar y aunque visitaba cuanto médico se me cruzaba por delante todos tendían a pensar que era una simple alergia y me recetaban antihistamínicos, los cuales no me causaban ningún efecto, al igual que las cremas, pomadas y lociones. Así mi vida se volvió un desastre, la picazón no me dejaba tranquilo, no me sentía cómodo nunca y ya no podía trabajar, disfrutar una película, conversar con los amigos o dormir… mi cuerpo comenzó a herirse porque las manos no estaban tranquilas y me causaba heridas rasguñándome incluso dormido. De este modo pasé desde Abril en adelante buscando alternativas para sacarme esta picazón de encima, los exámenes parecían relativamente buenos, los test de alergia daban negativo, las dietas variaban en busca de posibles causas y la ropa se trataba con muy poco detergentes y de calidad hipoalergénica. En Septiembre opté por una vía alternativa y me interné por 3 días en un centro naturista (la Villa Vida Natural), donde con vapores, barros, yoga, frutas y complementos naturales salí bastante mejor y ese mismo día comenzó mi tratamiento con corticoides, así tuve un respiro, me sentí feliz, por fin la picazón bajaba y estar tranquilo, pero pasó el tiempo y a medida que bajaba la dosis de corticoides y el tiempo se alejaba de mi paso por la villa naturista, comenzó a brotarme nuevamente la incómoda picazón. Todo volvía atrás y comenzaba nuevamente mi peregrinaje por los medios faltante, así llegué a manos del Dr. Gonzalo Ossa en Temuco (mi ciudad natal) quien tuvo la idea de pedirme una radiografía torácica y una ecotomografía abdominal. Debo decir que me llamó la atención que pidiera una radiografía, pero fue ella la que reveló la gran sorpresa, la causa de todos mis males. Un Scanner confirmó el pronóstico dado por la radiografía, había una masa en el mediastino (membrana que envuelve el corazón), un linfoma, en otras palabras un cáncer. El susto fue enorme, rápidamente terminé internado en la clínica de la Universidad Católica, donde me analizaron entero y rápidamente me encontraba en un pabellón donde me estaban haciendo una incisión para recorrerme interiormente con una microcámara con material quirúrgico y extrae una muestra del linfoma para poder someterlo a una biopsia y poder precisar que tipo era en realidad. Apenas alcancé a reponerme cuando estaba listo el resultado de la biopsia y se confirmaba que era un Linfoma de Hodgkins, que dentro de todas las posibilidadaes era la mejor, y ese mismo día comenzó la quimioterapia.3 días después ya estaba de regreso en mi casa, había pasado 11 en la clínica, y comencé a estudiar sobre el mal que me aquejaba, observando que entre los síntomas estaba el decaimiento y la picazón, aunque no siempre se presentaban estos, ya que los más comunes eran la fiebre sobre 38° y las neumonias. Entonces comprendí mi desánimo y tuve que mirarme y decirme “Sonríe”, pues aunque sufrí con la picazón durante varios meses, había descubierto la causa y al atacarla, por fin mi piel recuperaría su estado normal, además descubría que la vida me estaba dando oportunidades, ya que el estadio en que se encontraba el linfoma era el más bajo, y dentro de todos los tipos de cáncer, éste era uno de los más tratables, en un tiempo corto y que dejaba menos secuelas… entonces no podía dejar de sonreirle a la vida y tomarme todo con el mejor de los ánimos.

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